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Lo que sí se salvó del primer gran fuego del verano en Cataluña

12/07/2019

Lo que sí se salvó del primer gran fuego del verano en Cataluña

El primer gran fuego de la temporada estival ha arrasado más de 6.500 hectáreas entre las provincias de Tarragona y Lérida, afectando principalmente a la comarca de la Ribera d’Ebre y extendiéndose a las comarcas leridanas Segrià y Les Garrigues 

Aqualia, principal empresa en gestión de explotaciones de regadíos en Cataluña, ha dado soporte a la Comunidad de Regantes Garrigues Sud en las labores de extinción del incendio, instalando más de 50 bocas de riego y colaborando en la comunicación con las brigadas de trabajo

La Comunidad de Regantes Garrigues Sud puso a disposición de los bomberos las balsas de riego que gestiona para que los helicópteros recargaran agua

Lo que sí se salvó del primer gran fuego del verano en Cataluña

Uno de los primeros incendios del verano se ha originado en la provincia de Tarragona, arrasando más de 6.500 hectáreas. El fuego estuvo activo durante cinco jornadas y se propagó hasta la provincia de Lleida, afectando a la comarcas Segrià y Les Garrigues. En esta zona, Aqualia ha colaborado activamente con la Comunidad de Regantes de Garrigues Sud en las tareas de extinción, posibilitando, de esta manera, que la mayoría de las instalaciones de riego ubicadas en esa zona quedaran a salvo de las llamas.

Una de las principales actuaciones fue la  instalación de 50 bocas de riego para complementar las existentes en la zona que no bastaban para hacer frente a la situación. Además, se habilitó un sistema de coordinación y comunicación con los bomberos y los agentes forestales encargados de sofocar las llamas por el que, vía Whatsapp, se les enviaba en tiempo real la ubicación exacta de cada una de las nuevas bocas de riego. 

Además, los compañeros del área de Riegos se han ocupado de la protección de determinadas infraestructuras mediante la instalación de aspersores en los perímetros. 

La actividad agraria y el mantenimiento de las fincas que realizan los regantes ha sido determinante para controlar el incendio y evitar mayores daños en las infraestructuras de la Comunidad y el territorio. “Mantener el perímetro libre de hierbas y arboles nos ha permitido salvar gran parte de las instalaciones del riego porque el fuego pasaba de largo en las zonas desbrozadas. Sería interesante aprovechar las instalaciones de los riegos de las zonas para crear una red de bocas de contraincendios permanente a disposición de los equipos de extinción”, señala Amadeu Vendrell, responsable de la actividad de Riegos en Aqualia.