Los informes recibidos desde Aqualia, durante la semana pasada han sido correctos tanto en los parámetros fisio-químicos como en los organolépticos, relacionados con el color y la turbidez.
Debido al último desembalsado que ha provocado una nueva crecida que ha arrastrado gran cantidad de barro el último análisis, recibido hoy por Aqualia y por Sanidad de la Junta de Castilla y León, todos los parámetros son normales y aptos excepto el de la turbidez y color, que hace que no sea apta para el consumo humano ni para cocinar hasta que la situación vuelva a la normalidad. Puede emplearse sin restricción para otros usos como aseo o lavado de ropa.
Desde Aqualia informan que el caudal del río comienza a bajar y que los parámetros en la planta de tratamiento se están reduciendo paulatinamente aunque si las lluvias o posibles desembalses de agua siguen produciéndose la situación puede mantenerse en las próximas horas.
Desde el Ayuntamiento se ha pedido a la empresa gestora un seguimiento exhaustivo de la situación para dar la información oportuna tan pronto vuelva a la normalidad.
Ante cualquier duda puede contactarse con Aqualia en el teléfono de atención al cliente, el 900 813 051.