24/07/2026
Los análisis del agua depurada descartan la implicación de la EDAR de Atlanterra en la recomendación de evitar el baño en la playa
Los controles analíticos realizados a la salida de la planta confirman el correcto funcionamiento de la misma y tampoco ha tenido averías
Aqualia mantiene un programa interno de vigilancia reforzada con un número superior de análisis mensuales a los exigidos legalmente, sin que se haya detectado en ellos ninguna incidencia
Aqualia, empresa concesionaria del Servicio Municipal de Aguas de Tarifa y responsable de la gestión de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Atlanterra, ha trasladado al Área de Gestión Sanitaria del Campo de Gibraltar un informe técnico sobre el funcionamiento de la instalación tras la detección de alteraciones microbiológicas en la zona de baño de Atlanterra.
Tras analizar los registros operativos de la estación depuradora y los resultados de los controles analíticos realizados, la compañía concluye que no existe ninguna relación entre el funcionamiento de la EDAR y la alteración de los parámetros microbiológicos detectados en la playa.
La instalación ha experimentado durante las últimas semanas un aumento del 48% del caudal de agua tratado como consecuencia del incremento de población propio de la temporada turística, pero esto no ha afectado al correcto rendimiento de la depuradora.
Los análisis realizados en el punto de salida autorizado del agua depurada han confirmado en todo momento el correcto funcionamiento del proceso de depuración conforme a la autorización medioambiental vigente y a los propios procedimientos de control establecidos por Aqualia. La analítica correspondiente al pasado 14 de julio refleja el cumplimiento de los parámetros de control establecidos.
Asimismo, una nueva muestra, tomada el 20 de julio en el mismo punto de salida del agua depurada, arroja, según los resultados preliminares facilitados por el laboratorio externo acreditado, valores de Escherichia coli (E. coli) y de Enterococos muy por debajo de los límites legales, por lo que no presentan indicios de incidencias asociadas al proceso de depuración.
Además, la compañía ha informado a las autoridades sanitarias de que la EDAR de Atlanterra no ha registrado durante el periodo analizado averías, incidencias operativas ni eventos extraordinarios que pudieran haber afectado al tratamiento de las aguas residuales o a la calidad de agua depurada.
Un programa de vigilancia reforzada
Aqualia ha destacado igualmente que, además de los controles analíticos obligatorios establecidos, mantiene un programa interno de vigilancia reforzada que contempla la realización de un número superior de análisis mensuales a los exigidos por la normativa.
Este sistema de control adicional permite realizar un seguimiento más exhaustivo de la calidad del agua depurada y detectar de forma temprana cualquier posible desviación en los parámetros de funcionamiento de la instalación.
Los resultados obtenidos dentro de este programa de vigilancia reforzada han mostrado de forma continuada el correcto desempeño de la depuradora, aportando una garantía adicional sobre la calidad del agua tratada antes de su salida al medio receptor.
Máxima colaboración con las autoridades
Aqualia ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias y del Ayuntamiento toda la información necesaria para contribuir al esclarecimiento de las causas que han motivado la alteración microbiológica detectada en la zona de baño, incluyendo caudales tratados, resultados analíticos e información técnica relativa al funcionamiento de la EDAR.
Por tanto, a la vista de estos datos, la compañía considera que no existen elementos objetivos que permitan atribuir a la estación depuradora de Atlanterra el origen de la contaminación fecal detectada en la playa.
La empresa reitera su compromiso con la protección de la salud pública y la preservación del medio ambiente manteniendo los más altos estándares de control y vigilancia en la gestión de las instalaciones hidráulicas de su responsabilidad.
