El agua forma parte de nuestro día a día, pero detrás de cada gota existe un proceso complejo que hace que llegue a nuestros hogares con todas las garantías y que, una vez utilizada, pueda devolverse al medio natural en las mejores condiciones o reutilizarse para nuevos usos.

Fases del ciclo integral del agua 

Captación 

Todo comienza con la captación del agua procedente de ríos, embalses, lagos, acuíferos o, en determinadas zonas, del mar. La elección de cada fuente depende de la disponibilidad de recursos y de las características de cada territorio.

Tratamiento

El agua se somete a diferentes procesos según el momento del ciclo en el que se encuentre, garantizando tanto su calidad para el consumo como su correcta devolución al medio natural o su reutilización:

Distribución y abastecimiento 

Una vez tratada, el agua se almacena y distribuye a través de una extensa red de depósitos, estaciones de bombeo y tuberías hasta llegar a hogares, industrias, comercios y servicios públicos. La digitalización y la monitorización en tiempo real permiten optimizar la gestión de la red, reducir pérdidas y garantizar la continuidad del servicio.

Saneamiento 

Después de ser utilizada, el agua es recogida mediante la red de alcantarillado y conducida hasta las estaciones depuradoras, donde comienza un nuevo proceso para proteger el medio ambiente.

Reutilización 

Cuando la normativa y las condiciones lo permiten, el agua regenerada puede destinarse a nuevos usos, como el riego agrícola, el mantenimiento de zonas verdes, usos industriales o la limpieza urbana. La reutilización contribuye a preservar los recursos hídricos y favorece un modelo de economía circular en la gestión del agua.