La Ruta del Agua del Puerto de la Cruz
El agua es un gran tesoro y podemos encontrarla en nuestro entorno: en el mar, en los ríos, en los pantanos..., pero para que llegue hasta nuestras casas, colegios, parques, industrias... y la podamos beber, lavarnos con ella, nadar en la piscina, ver crecer las flores del jardín..., es necesario que el agua siga un proceso cuidadoso y sea gestionada de una manera sostenible.
Este compromiso llevó a Aqualia, empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua potable y saneamiento del Puerto de la Cruz desde el año 1991, a promover en el año 2021 y en colaboración con la Fundación Telesforo Bravo – Juan Coello, una iniciativa que daría a conocer la especial relación entre el agua y la historia con la ciudad turística, la Ruta del Agua del Puerto de la Cruz. El recorrido a pie, con una duración de entre 90 y 180 minutos, según el ritmo de paseo, permitiría, dibujar toda la historia de esta ciudad a través del agua.
Un compromiso por la concienciación, la sostenibilidad y la cultura del agua
Ese mismo año, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, tras diversas reuniones y un evento realizado en el enclave de Lago Martiánez, donde representantes del consistorio, empresa y Fundación debatían sobre la importancia de la colaboración público privada para educar y promover hábitos más sostenibles, decidió incluir en su programa de fiestas culturales y de manera permanente esta actividad, consciente de que la ruta del agua del Puerto de la Cruz es un recorrido por la historia portuense a través de la permanente búsqueda del líquido indispensable para la vida.
La ruta del agua del Puerto de la Cruz es un compromiso claro por la concienciación, la sostenibilidad y la cultura del agua en las islas. Un claro ejemplo de éxito de colaboración público-privada, un paseo por el tiempo y por el espacio que arranca en la playa de Martiánez y concluye en el pozo de la Viuda de Machado. Una iniciativa que en palabras de su alcalde, Marco González, “esperamos que nos acompañe durante muchos años por lo que eso significa del interés que despierta nuestro patrimonio en los y las portuenses y los que nos visitan”.

Y es que el crecimiento urbano y demográfico del Puerto de la Cruz a lo largo de los siglos XVI y XVII fue espectacular y ello planteó serios problemas de infraestructura, entre otros, el del suministro de agua potable a una población cada vez más numerosa.
La ruta comienza en el origen del poblamiento de la zona, ya desde la etapa prehispánica: la ladera de Martiánez. El lugar donde aflora la Fuente de Martiánez, que dió de beber a muchas generaciones de portuenses a lo largo de siglos de historia local. Las capas de almagre rojizo, el suelo impermeabilizado por la acción de la lava volcánica, marcan la veta que sostiene las bolsas de agua de una zona que podría tratarse del lugar de veraneo del Mencey Bencomo.
En la segunda parada, en la plaza Viera y Clavijo, los jardines del antiguo hotel Martiánez, se recuerda la importancia y peligrosidad de este barranco, que amenazaba al desbordarse al cercano asentamiento de la calle La Hoya, el primer poblado marinero de la ciudad. La tercera parada, Chorro Cuaco, habla de la innovación que supuso la llegada de las canalizaciones con respecto a las aguadoras hasta entonces omnipresentes en la sociedad.
Tras la cuarta parada en el Convento de San Francisco, llegamos a una de las más icónicas, la Plaza Concejil, con una significante historia detrás. La parada del muelle, el Chorro de las Maretas y el Castillo de San Felipe, sexta, sétima y octava parada respectivamente, preceden a la novena y última, el Pozo de la Viuda de Machado, con maquinarias de producción eléctrica y de elevación de aguas que constituyen un patrimonio industrial de primer orden.
Esta web ha sido creada para dar la oportunidad de realizar la ruta por su cuenta a la ciudadanía y visitantes de la ciudad turística que no puedan asistir a las rutas guiadas durante las fiestas culturales del Puerto. Para ello, en cada una de las paradas ha sido instalado un metacrilato con una breve descripción de la parada en español, inglés y alemán. A esta le acompaña un código QR que redirige a esta web, de tal manera que aquellos que quieran ampliar la información puedan hacerlo.